Wikileaks y el miedo a la verdad
Héctor Juanatey | 2 diciembre, 2010¿Cuál es la defensa más utilizada por la mayor parte de los políticos cuando escuchan cosas que no les gustan? Teniendo en cuenta que los argumentos no son su primera opción, sabemos que lo que les viene a la cabeza es desacreditar a quien les acusa con el uso de los métodos que vean convenientes. Y, si no, echemos un vistazo a las distintas reacciones del mundo de la política en el ya conocido como “Cablegate”, las nuevas filtraciones de Wikileaks que desde hace más de una semana publican El País, The New York Times, The Guardian, Le Monde y Der Spiegel.
En este caso, su primera opción fue afirmar que los documentos filtrados ponían en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos. Así lo dijeron en un comunicado. El embajador de EE.UU. en Alemania, Philip Murphy, subrayaba esta opinión. “La publicación es desagradable e irresponsable. [...] Pone en peligro vidas”, dijo. Lo mismo defiende Thomas Genton, consejero de Prensa, Cultura y Educación de la Embajada de Estados Unidos en Madrid, quien escribió en El País que “Wikileaks pone en peligro la vida de unas personas que nos protegen”. Por su parte, Charles Rivkin, embajador de los estadounidenses en Francia, lamentaba en una carta a Le Monde el hecho de que documentos confidenciales hubieran salido a la luz. Mientras, Lawrence Cannon, ministro canadiense de Asuntos Exteriores, tachaba la filtración de “irresponsable” y “deplorable”. Está claro que el hecho de que la ciudadanía conozca la verdad no gusta al país baluarte de la libertad. Pero esto no solo ocurre allí. En Italia, por ejemplo, el Pueblo de la Libertad, partido político de Berlusconi, llegó a decir que este modo de información es el nuevo terrorismo. Lea el resto »






