Los ingresos por explotación sexual
Héctor Juanatey | 20 enero, 2011Atención, pregunta: ¿qué es más importante: la vida y los derechos de las mujeres que son obligadas a prostituirse o los ingresos que los anuncios de prostitución suponen para los medios impresos? El 15 de julio, José Luis Rodríguez Zapatero anunció durante el debate del estado de la nación que este tipo de anuncios “deben ser eliminados”. Por aquel entonces, el presidente del gobierno aseguró que buscarían fórmulas para terminar con la “publicidad de la prostitución” ya que, mientras exista, “se estará contribuyendo a la normalización de esta actividad”. Pero las cosas han cambiado. Esta semana, Ramón Jáuregui, ministro de Presidencia, defendió que, más que prohibición, lo mejor es pactar con los periódicos un “mecanismo de autorregulación” que sirva para que “este tipo de publicidad vaya desapareciendo poco a poco”. Pero si hay algo que llama realmente la atención en este paso atrás en la lucha contra las mafias de la prostitución es el argumento utilizado por Jáuregui: “Nosotros la quitaríamos mañana. Pero no podemos hacerlo porque producimos una lesión económica a un sector que está en una profundísima crisis”.
La primera muestra de que las mafias están detrás de los anuncios de contactos llegó el mes de junio del año pasado durante la “operación Olimpo”. La policía desarticuló entonces una red de proxenetas de origen chino que obligaba a prostituirse a una treintena de mujeres de la misma nacionalidad. La operación comenzó tras detectar la Unidad Central de Redes de Inmigración y Fronteras (UCRIF) una proliferación de anuncios de prostitución idénticos, en los que se ofertaban servicios sexuales con mujeres de origen asiático. Un mes más tarde, la “operación Afrodita” destapaba una nueva muestra de la relación de las mafias con este tipo de publicidad. El 19 de julio, la policía detuvo en Madrid a 105 personas pertenecientes a una banda que explotaba 350 mujeres. Estos publicitaban sus acciones a través de anuncios en prensa escrita. Por último, el pasado mes de noviembre, fueron detenidas 20 personas por explotar sexualmente a 100 mujeres. Se trataba de la “operación Brezo”, que comenzó en 2009 después de que la Brigada de Extranjería y Documentación de Barcelona descubriese numerosos anuncios de contactos con el mismo número de teléfono.
Hoy, los periódicos con anuncios de prostitución en sus páginas volverán a embolsarse por ello alrededor de 150.000 euros. Y así será hasta que nos demos cuenta de que vale más la vida de una persona que los ingresos de los medios. No puedo evitar recordar un artículo que escribí hace apenas un año sobre este tema: El realismo más duro de la prostitución.






