De cómo el ejército estadounidense mató a un fotógrafo en Bagdad
Héctor Juanatey | 6 abril, 2010
El 12 de julio de 2007, un helicóptero Apache del ejército estadounidense mató en Bagdad a doce civiles, asegurando que estaban inmersos en un enfrentamiento entre soldados e insurgentes. Entre los fallecidos, se encontraban Namir Noor-Eldeen, fotógrafo iraquí de 22 años de la agencia Reuters, y el conductor y ayudante de este, Saeed Chmagh, de 44 años. Ambos estaban en aquel lugar con el único objetivo de retratar las calles de la capital iraquí.
A pesar de que el ejército americano continuó escudándose en un enfrentamiento, las presiones de la agencia Reuters por conocer la verdad de los hechos provocaron que los estadounidenses les mostrasen un vídeo y varias imágenes en las que se apreciaba que tal combate nunca existió. Pese a que la agencia británica pidió una copia de toda la documentación, no ha sido hasta esta semana, tres años después, cuando el vídeo por fin salió a la luz gracias a Wikileaks (Wikifiltraciones en español), portal que promueve las filtraciones de documentos silenciados como modo de lucha contra las falsas versiones oficiales.
Gracias al blog La mesa de luz de José Pujol, se pueden ver las últimas fotografías sacadas por Namir poco antes de su muerte. En una de ellas se ve como, desde una esquina, fotografía un vehículo militar estadounidense. En una captura del vídeo filtrado en Wikileaks, se puede ver justo el momento en el que Namir aparece por detrás de un edificio para disparar su cámara réflex. Sin embargo, no lo vio así el ejército americano, ya que esto es lo que dicen los soldados estadounidenses desde el helicóptero: “All right, we got a guy with an RPG” (Está bien, tenemos a un hombre con una RPG), a lo que les responden: “Hotel Two-Six: have eyes on individual with RPG. Getting ready to fire. We won’t…” (Hotel Dos-Seis: fijad el blanco en el individuo con la RPG. Preparados para disparar…). Si habéis pinchado en los enlaces, habréis podido comprobar lo que es una RPG. Sin embargo, lo que Namir tenía entre sus manos, era esto. Lea el resto »





