Última hora: Michelle se apellida Obama
Héctor Juanatey | 7 agosto, 2010Cuando, hace unos días, comenzó a hablarse de la visita de Michelle Obama y su hija pequeña Sasha a Marbella, muchos ya vaticinaban el espectáculo que vendría detrás. Poco antes de aterrizar en el aeropuerto, no había medios que no hubieran destinado un número incontable de periodistas y gráficos para cubrir la estancia de la primera dama de Estados Unidos en la costa española. En todos los informativos, se había modificado el “vamos a contar las cosas con veracidad y seriedad” por el amarillismo típico de los programas basura de tarde, en los que el reportero o la reportera caminaba por las calles de Marbella en busca de las declaraciones de unos vecinos marbellís que apenas podían respirar ante el hecho de que -oh, dios mío- Michelle Obama pisase la misma tierra que ellos.
Y el momento más esperado llegó. Michelle Obama aterrizó, junto con un séquito de casi un centenar de personas (servicio secreto, seguridad, Sasha y amigas…) para subirse a más de una decena de todoterrenos de último lujo con matrícula de Maryland. España entonces se paralizó. Todos los temas importantes de la semana pasaron rápidamente a un segundo plano. Y es que parte de la familia Obama venía a veranear a Marbella. Había que contarlo. Era necesario realizar uno de los mayores despliegues periodísticos del año para que no se escapase ningún detalle. Los medios de comunicación andan escasos de dinero, pero esta -debieron pensar- es una buena ocasión para despilfarrar, tirar la casa por la ventana y cubrir la visita ya sea en Marbella, Benahavís o Estepona. Lea el resto »





