Apología de la violencia de género, por Salvador Sostres
Héctor Juanatey | 7 abril, 2011Escribir sobre Salvador Sostres siempre es difícil, aunque en determinados momentos necesario. Hoy es uno de esos días. Uno de los mayores literatos y bocazas machista que nos ha dado el periodismo -si es que en su caso se puede llamar así- ha publicado un artículo en El Mundo en el que, por lo que se extrae del mismo, comprende el asesinato de una joven embarazada. Escribe Sostres: “Porque un chico normal de 21 años que está enamorado de su novia embarazada, es normal que pierda el corazón y la cabeza, el sentido y el mundo de vista, si un día llega a casa y su chica le dice que le va a dejar y que además el bebé que espera no es suyo [...] Es un chico normal que se rompió por donde todos podríamos rompernos. [...] Porque hay muchas formas de violencia, y es atroz la violencia que recibió al saber que iban a dejarle y que el niño que creía esperar no era suyo”. No contento con eso, añade: “Espero que si algún día me sucede algo parecido disponga del temple suficiente para reaccionar quemándome por dentro sin que el incendio queme a nadie más”.
Aunque el artículo ya ha sido retirado de la web, fue publicado en la edición de papel del diario El Mundo. Cada una de sus palabras no son sólo un insulto al periodismo y una vejación de la libertad de expresión. Lo que escribe se convierte en una ofensa a todas las mujeres que alguna vez han sufrido violencia de género. El segundo diario más leído de España no puede permitirse echar por tierra años de lucha contra el machismo porque ayer uno de sus opinadores haya tenido por bien vomitar toda la misoginia que guarda en su interior. No hay nada que pueda justificar ni explicar el asesinato de la joven. Nada. Y cualquier intento por comprender lo sucedido, por justificarlo, no será más que un nuevo atentado contra las mujeres. Lo de Sostres y El Mundo es apología de la violencia y como tal tiene que ser tratado. Jamás ha de consentirse que una justificación de la violencia de género se incluya en las páginas de ningún periódico.






