Justicia patriarcal
Héctor Juanatey | 26 noviembre, 2010En la lucha contra la violencia de género, uno de los papeles más importantes lo juega la justicia y todas las personas que la forman y representan. Ayer, un gran número de asociaciones de jueces criticaron la propuesta, aprobada hoy por el Consejo de Ministros, de Leire Pajín, ministra de Política Social, Sanidad e Igualdad, de reformar el código civil de forma que los hombres que se encuentren inmersos en un proceso judicial por violencia de género no podrán obtener la custodia individual de su descendencia.
Los motivos que ofrecen estas asociaciones para criticar la medida son bastante similares. Marcelino Sexmero, portavoz de la Asociación de Jueces Francisco Vitoria (AJFV), dijo que “no se puede deducir automáticamente que en todos los casos la violencia machista vaya a producir un peligro para el menor”. En la misma línea, José Luis Ramírez, portavoz de Jueces para la Democracia (JpD), afirmó que “atribuir la custodia siempre a la víctima no tiene razón de ser”. “No hay nada que demuestre conexión entre ser maltratador con ser un mal progenitor”, explicó. Todos ellos coinciden además en que actualmente un juez ya puede decidir quitarle la custodia al maltratador si así lo considera oportuno. Y así es, el Código Civil, a día de hoy, recoge en su artículo 92 la prohibición en los casos de custodia compartida, no individual. Además, el Código Penal también establece que el juez puede tomar las medidas que considere oportunas en lo que respecta a la custodia y al régimen de visitas. Eso sí, gracias a esta nueva medida, ahora la decisión es automática y no subjetiva.
Al observar las rápidas reacciones de estas asociaciones, me surge una pregunta: ¿por qué tanto miedo a cerrar el cerco a los maltratadores? Su reacción no demuestra más que un patriarcado vigente en muchos rincones de la justicia que, por desgracia, hace necesario que el gobierno tenga que obligar a los jueces a retirar automáticamente la custodia de sus hijos e hijas a un hombre inmerso en un proceso por violencia de género (todavía no está decidido si se aplicará a los procesados o imputados).
Lo más importante es que esta medida permitirá que todas aquellas mujeres que no denunciaban por miedo a perder la custodia de su descendencia, puedan hacerlo sin temor a la decisión de un juez machista y arbitrario.





