Dietas, kilometrajes y honradez en el Parlamento gallego
Héctor Juanatey | 22 Febrero 2010Parece que una de las cosas por las que recordaremos el gobierno de Núñez Feijóo en Galicia es la polémica automovilística. Empezó con los audis del bipartito, muchos de los cuales siguen estacionados en el párking móvil de la Xunta. De estos vehículos sin uso, ya que no se encuentra compradores que quieran hacer frente a los gastos que suponen, pasamos a la compra de una remesa de vehículos -eso sí, estos sin blindaje y viva la seguridad- para uso de los nuevos conselleiros y/o funcionarios del actual gobierno popular. Pero la historia no acaba aquí, no. De hecho, ha cobrado una importancia todavía mayor con el destape de las irregularidades en el cobro de dietas por parte de los parlamentarios gallegos.
El primero de ellos, o por lo menos el que se supone primer afectado es Antonio Rodríguez Miranda, portavoz del PPdeG, a quien la oposición denunció públicamente por haber cobrado dietas de kilometraje cuando en realidad compartía el coche oficial del vicepresidente de la cámara, José Manuel Baltar. Comentan que se embolsó 26.000 euros por esos desplazamientos. Miranda, para despiporre de todos sus colegas populares, juro y perjuró que era la mayor calumnia contra su persona que había escuchado nunca. Las críticas fueron entonces en aumento y después de un “bueno, vale, de acuerdo”, el portavoz popular entonó el mea culpa y dijo que sí, que algo había recibido por esos desplazamientos. Pero cuidado, fíjense ustedes en mi honradez que si el Parlamento me obliga a devolver ese dinero, lo haré. Solo si ellos me lo piden, vaya, que total, por unos eurillos.
Hoy, Miranda es más portavoz que nunca. Sus compañeros en el Parlamento lo han convertido en una víctima más de los ataques socialistas, y se dedican ahora a acusar a estos de haberse beneficiado, al igual que su voz cantante, de dietas de kilometraje. Es el caso, por ejemplo, de la actual directora del Instituto de la Mujer, Laura Seara, a quien el PPdeG achaca el cobro de 31.000 euros por desplazamientos en los que usaba un vehículo oficial conducido por personal adscrito a la consellería de Medio Ambiente, ya que, según dicen los populares, no tiene carné. ¿Y esto es cierto? Todavía no se sabe. El problema es que en los pasillos del Hórreo empieza a temerse que salgan a la luz todas las irregularidades en el cobro de dietas, y es que desde todos los frentes se asegura que esto de los kilometrajes no es algo de lo que se preocupen los parlamentarios. Total, si un día compartimos coche, ¿por qué no sacar beneficio los dos? Hoy por ti, mañana por mí. ¿Y las dietas? Que nos las paguen ellos, con sus impuestos.
Pero en la calle ya queda poca confianza en los políticos. Nadie se preocupa que todos suspendan en las encuestas, y que año tras año la gente se harte cada vez más de esa figura que se sienta a discutir con el de enfrente en un hemiciclo. Porque todos piensan que aquí no puede pasar lo que en Inglaterra con los lords. No, aquí no, se dicen. Y mientras una gran parte de la gente se mata trabajando, otros pocos se llenan los bolsillos. Siempre ha sido así.
ACTUALIZACIÓN: Laura Seara se querellará por la acusación del PPdeG de que cobró dietas por desplazamiento.









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