Los males de la Iglesia se pagan cada vez más caros
Héctor Juanatey | 26 marzo, 2010Por el titular, se podría pensar que la Iglesia recibe un merecido castigo -hablamos de justicia- por todas las atrocidades y barbaridades que se cometieron en su seno en los últimos años. Pues no, el auténtico significado de la oración que titula esta entrada va por otro lado muy distinto. Me refiero a la casilla de la Iglesia en la declaración del IRPF. Y es que año tras año, esta opción es más rentable que la destinada a fines sociales (hay que tener en cuenta que el 35% de las ONG son también de la Iglesia).
Una información del diario Público revela que el año pasado los obispos recaudaron 35,1 euros (en 2008 fueron 34,9) por cada casilla marcada por el contribuyente, mientras que la casilla destinada a fines sociales se cobró a 26,8 euros cada una (en 2008 fueron 30,9). Si nos vamos a los totales, de las 20,9 millones de declaraciones que se presentaron en 2009, la casilla de los obispos fue marcada 7,1 millones de veces, la de fines sociales, 9,8 millones, y ambas, 2,6 millones. Estas elecciones provocaron que los obispos ingresaran 252,6 millones de euros por 263,6 millones de las ONG.
Así, año tras año, la Iglesia, lejos de perder apoyos, ingresa cada vez más dinero con el que financiar a un clero que oculta y defiende abusos a menores. Aunque en esto ya profundizaremos otro día.





