¿Puede presentarse Batasuna?
Héctor Juanatey | 8 febrero, 2011Según la Ley de Partidos Políticos, un partido político será declarado ilegal cuando “vulnere sistemáticamente las libertades y derechos fundamentales promoviendo, justificando o exculpando los atentados contra la vida o la integridad de las personas, o la exclusión o persecución de personas por razón de su ideología [...]; cuando fomente, propicie o legitime la violencia como método para la consecución de objetivos políticos o para hacer desaparecer las condiciones precisas para el ejercicio de la democracia, del pluralismo y de las libertades políticas; y cuando complemente y apoye políticamente la acción de organizaciones terroristas para la consecución de sus fines de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública”.
El líder de la izquierda abertzale Rufi Etxeberría presentó ayer los estatutos del nuevo partido con el que pretenden presentarse a los próximos comicios electorales municipales y forales del mes de mayo. Con esta nueva formación, la izquierda abertzale acata la Ley de Partidos Políticos, algo a lo que estaban obligados si querían regresar a la vida política. Así lo ha expresado Etxeberría: “En los estatutos que se van a presentar, la izquierda abertzale rechaza y se opone al uso de la violencia o la amenaza de su utilización para el logro de los objetivos políticos y eso incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones. De forma explícita, el nuevo proyecto político y organizativo de la izquierda abertzale ni justifica ni ampara el uso de la violencia, cualquiera que sea el origen o naturaleza de la misma. Y, en consecuencia, rechaza el uso de cualquier tipo de violencia, coacción o connivencia política u organizativa con organizaciones que la utilicen para obtener fines u objetivos políticos”. El abogado Iñigo Iruin, que acompañó a Etxeberría en la lectura de los estatutos, amplió la información asegurando que el rechazo de la violencia por parte de la nueva formación incluye, “abiertamente y sin ambages, a la organización ETA, en cuanto sujeto activo de conductas que vulneran derechos y libertades fundamentales de las personas”. Iruin añadió además que serán expulsados los miembros del partido que incumplan lo previsto en la Ley de Partidos.
Las respuestas por parte del PSOE y el PP no han tardado en llegar. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque ha admitido que “es la primera vez que Batasuna rechaza expresamente la violencia de ETA, su credibilidad está bajo mínimos”. Así mismo, reconoció que enviará los nuevos estatutos a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado para que sean los jueces quienes decidan si se pueden presentar o no. Por su parte, los miembros del Partido Popular no han sorprendido a nadie. Mientras María Dolores de Cospedal aseguró que harán “cuanto esté a su alcance para evitar que Batasuna se presente a las elecciones”, Esteban González Pons quiso ir más allá y usó una comparación muy poco afortunada para afirmar que “legalizar Batasuna sería como si los aliados pactaran con los nazis al entrar en Berlín”.
La cuestión es: cumpliendo la nueva formación con lo exigido, ¿qué motivos se esgrimirán ahora para impedir su presentación en las próximas elecciones? No podemos olvidar que todos los partidos deberían ser tratados igualmente ante la ley. Por ello, si los estatutos son finalmente estos, no habría razones para impedir que la izquierda abertzale se pueda presentar.






Pues aunque parece lo evidente. Que “no habría razones para impedir que la izquierda abertzale se pueda presentar.”
Cuando alguien aunque las circunstancias pudieran haberlo requerido (aunque yo lo dudo) hace una ley de partidos (PSOE Y PP) Y delimita quien sí y quien no, por desgracia puede cogerle el gustillo como parece (aderezado siempre con un buen control de los medios de comunicación, y con un toque de sal en las heridas de la gente). Dar otro paso más y ahora decir quien cumple o no la ley, como interpretar la ley y que tienen que hacer los demás para cumplir la ley.
Serán en todo caso los tribunales quienes decidan si cumplen o no los requisitos legales. Si se cumplen no habrá ninguna posibilidad de impedirles presentar las candidaturas. En todo caso si, transcurrido el tiempo, no se ajustaran a la ley, tras la última modificación de la Ley de Partidos, cabria la posibilidad de retirarles su representación.