Nueve ideas para no cruzarte de brazos ante un control de identidad por apariencia racial

by Héctor Juanatey

Los compañeros y compañeras de la asociación Ferrocarril Clandestino (no es una ONG, sino un grupo de personas que se unió con el objetivo de denunciar la situación de la Ley de Extranjería en España, que consideran injusta ya que niega los derechos fundamentales a quienes inmigran) acaban de publicar una lista con nueve ideas para no cruzarse de brazos cuando veamos un control de identidad por apariencia racial. Esta lista, que incluyo a continuación, está incluída dentro del Informe sobre controles de identidad e identificaciones racialmente selectivas, escenificaciones de situaciones y testimonios personales que Ferrocarril Clandestino presentó el pasado 29 de mayo en un acto de denuncia y visibilización en Madrid.

Nueve ideas para no cruzarte de brazos:

AYUDAR, DAR RAZONES Y MOSTRAR EL BUEN CAMINO CON ELEGANCIA
1. Sí, ayudar. Como buen/a ciudadano/a responsable puedes acercarte con sigilo y buenas maneras para informarte sobre lo que ocurre. Si es oportuno, puedes recordar a la policía su misión de “proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana” de todas las personas, sin excepciones, claro. Desde luego no se trata de obstruir, ni de entorpecer, ¡faltaría más! Sólo de facilitar que se cumplan sus principios de actuación, por ejemplo: no discriminación racial y desobediencia de órdenes superiores contrarias a las leyes (art. 5, ley 2/1986).

2. Puedes recordar amablemente que los controles masivos de identidad sólo pueden hacerse excepcionalmente para perseguir peligrosos delitos (art. 19, ley 1/1992) y que no tener papeles de residencia no es un delito, ni es peligroso (es una infracción administrativa, art. 53, ley 4/2000).

3. Puedes recordar también que no es manera de tratar a los vecinos/as con los/las que convives. Que no es plan andar gastando tanto tiempo, recursos y dinero para perseguir algo tan poco importante haciendo tanto daño. Que no se pueden montar estos escándalos parando a la gente por su color de piel. Que el racismo es una cosa muy fea y te avergüenzas de que esto ocurra.

RECOGER, COMPARTIR INFORMACIÓN Y DENUNCIAR
4. Puedes poner una queja en ese mismo momento llamando al teléfono de urgencia del Defensor del Pueblo 914 327 900 para que las instituciones tengan constancia de lo que pasa y puedan hacer algo cuanto antes. Conviene que les cuentes cuantos más detalles mejor, incluso para facilitar la identificación de los responsables. También puedes presentar una queja en internet: www.defensordelpueblo.es. Cuantas más quejas más claro quedará que esto ocurre en nuestras calles, que luego dicen por ahí que esto no pasa.

5. Si el control ocurre en el Metro, puedes solicitar el libro de reclamaciones en taquilla y presentar una queja describiendo con detalles lo ocurrido.

6. Puedes ofrecer tu apoyo como testigo a la persona identificada (dejándole tu teléfono, por ejemplo). Para ser un buen testigo conviene recoger información objetiva para documentar con detalle la actuación. Seguro que sabrás emplear prudentemente todos los avances tecnológicos a tu disposición.

7. No dudes en compartir lo que has visto y hecho. Hay diferentes grupos que están recogiendo información sobre lo que ocurre. Puedes encontrarlos en internet.

AYUDAR (más todavía) E IMPLICAR A MÁS GENTE
8. Puedes ayudar a que la policía no tenga exceso de trabajo. Por ejemplo, paseándote por las calles cercanas al control e invitando a los demás paseantes a continuar su paseo por una zona más tranquila. También puedes abrir las puertas del portal de tu casa e invitar a tu vecino a tomar un café, que siempre nos falta tiempo para conversar.

9. Puedes avisar y animar a otras personas a hacer todo lo anterior para que se sepa que somos muchas las que sabemos que esto es inaceptable. No te calles, cuéntalo, exprésate. Date tarifa plana para hablar sin parar de lo que ocurre en nuestras calles.