El realismo más duro de la prostitución
Héctor Juanatey | 26 Febrero 2010Hoy, como cada mañana, tuve que hojear casi todos los periódicos nacionales y autonómicos debido a la rutina laboral. Como siempre, en muchos de ellos, poco antes de llegar al final, me encontré con dos o tres hojas de anuncios de contactos. Normalmente, suelo saltármelas sin mirar, pero hoy fue diferente. Llegué a la sección y no pude pasar página. Ahí estaban ellas: Marisa, Yesenia, Cheli, Ana, Tamara, Tania, Susana, Dara, Tatiana, Sarai… A la vista de mucha gente son solo nombres, falsos seguramente, pero nombres. Nombres ofreciendo un cuerpo.
A mí me fue imposible no ver a las personas. Me fue muy difícil no pensar que quizás ocho de ellas han sido violadas alguna vez, que quizás habitualmente son maltratadas física o psicológicamente y que es bastante probable que todas sufran estrés postraumático.
Ayer, la Federación de Mujeres Progresistas organizaba unas Jornadas sobre la trata de mujeres con fin de explotación sexual, a las que acudió Miguel Lorente, delegado del Gobierno contra la violencia de género, que quiso llenar los oídos de los asistentes con realismo. Realismo de verdad, del duro. Realismo que pondría los pelos de punta a cualquiera. Y es que Lorente dejó caer en su intervención unos datos verdaderamente escalofriantes:
Entre el 62 y el 80% de las mujeres que ejercen la prostitución, han sido violadas.
El 73% han sufrido agresiones físicas alguna vez.
El 67% sufre estrés postraumático.
Con todo, las mafias dedicadas a la trata de personas siguen en aumento, al igual que sus clientes, cada vez más jóvenes. Miro el calendario y está claro, la palabra del día es involución. Paso por fin las hojas del periódico y observo que todavía me quedan otros tantos que mirar, con sus respectivas Marisas, Yesenias, Chelis, Anas, Tamaras, Tanias, Susanas, Daras, Tatianas y Sarais, mujeres que seguramente no saben que se las vende en las páginas interiores de diarios que -muy conscientes- se embolsan cada año miles y miles de euros por mantener viva esa conocida sección de contactos.
*Es un buen momento para recordar las viñetas de una conocida por aquí, la genial humorista gráfica Diana Raznovich.








