En contraportada

¿Qué hay de nuevo en la actualidad?
  • rss
  • Inicio
  • Sobre el autor
  • Periodismo
  • Cápsulas
  • Internet
  • Cine / Fotografía
  • Diseño / Multimedia
  • Letras
  • Música
  • Contacto

Charla con… Nicolás Alcalá, Carola Rodríguez y Bruno Teixidor, director, productora y director creativo de El Cosmonauta

Héctor Juanatey | 9 febrero, 2010

Estoy plenamente convencido de que después del tan esperado estreno de esta película, el cine español tendrá que hacer de tripas corazón. Pararse, reflexionar, idear. Pensar proyectos para el espectador e incluso para convertir al iluso en asiduo al cine. ¿Y quién será el culpable? La gente que forma Riot Cinema Collective, creadores de El Cosmonauta, un proyecto de película que ya está revolucionando unas reglas malamente establecidas en la producción de filmes. ¿Su secreto? Muchos, aunque el más importante es el crowdfunding. ¿Y esto que significa? Que tú puedes ser el productor de la película a través de una aportación mínima de 2 euros, algo que te permitirá, además de hacerte con un pack de bienvenida, aparecer en los créditos y entrar en el sorteo de un auténtico traje de cosmonauta.

Y esto no es todo, sino que una vez terminado el rodaje, habrá estreno mundial. Y no, no hablo de largas alfombras rojas, flashes cegadores y estrellas de renombre. Hablo de Internet, porque este es el soporte elegido para la publicación de la película. Una película que además será completa y totalmente libre de derechos, con el objetivo de que todas las personas que quieran puedan hacer con ella lo que gusten, siempre y cuando se reconozca la autoría -qué menos-.

Si te has quedado con ganas de más -supongo y espero que así sea- puedes seguir paso a paso el punto en el que se encuentra la película a través de su página web o de su blog, ya que -¿todavía hay más?- otro de los aspectos que hacen de El Cosmonauta un proyecto envidiable es la transparencia. Todo, repito, todo es accesible, desde el guión hasta los contratos que vayan firmando. Os dejo un vídeo en el que ellos mismos explican todo en cinco sencillos pasos.

Por último, y para acercarme un poco más, he querido mantener una charla con Nicolás Alcalá (director), Carola Rodríguez (productora) y Bruno Teixidor (director creativo), que podeis leer a continuación.

¿Cómo y cuándo surge el proyecto?

Este proyecto viene de un primer guión de cortometraje con -atención- dos superhéroes como protagonistas. De este guión hace ya más de dos años y medio. El tema y las reescrituras dieron lugar a un cortometraje, “El viaje del Cosmonauta” que comenzamos a preproducir. Pero cuando llevábamos un par de meses trabajando en él, realmente nos dimos cuenta que la historia daba para más, que el momento en el que estábamos podía ser realmente otro. Todas nuestras influencias sobre otros proyectos y nuestro seguimiento de los movimientos del software libre y las licencias libres nos dieron el empujón a decir: oye ¿y por qué no hacemos algo así nosotros? Desde ese momento hasta tener la web, fueron unos duros meses de trabajo donde afianzar las bases y tener un claro plan de acción, una filosofía de equipo y de proyecto. Una vez hecho ésto, supimos que era más que realizable.

¿Esperabais que la apuesta por el Crowfunding tuviera tanto éxito?

Realmente no. Siempre supimos que no sería nuestra única vía de financiación, sino que el grueso del dinero llegaría de otras (inversionistas, patrocinadores, distribución…). Y en un documento que hicimos hace ya muchos meses, se puede leer que nuestra primera previsión de ingresos mediante crowdfunding no superaría los 15.000€. A día de hoy, solo con crowdfunding hemos obtenido ya esos 15.000€, y aún nos queda mucho proyecto por delante.

Ahora mismo, son más de 1.000 personas las que se han interesado por producir la película aportando 2E a la misma. ¿Qué cifra aspirais a conseguir?

Ya somos más de 1.700!! Y cifra, no se, ¿cuántas personas tienen conexión a Internet?

El Cosmonauta sería la primera película española con tales condiciones de intercambio gratuito en Internet, etcétera. Sin embargo, leí en vuestro dossier que también permitiríais que la gente la distribuyese con fines comerciales siempre y cuando reconozcan la autoría. Si esto se lo dicen a muchos de los directores o productores españoles del momento, se llevarían las manos a la cabeza. ¿Cómo llega uno a decir: “vale, hago una película y tú puedes venderla y ganar dinero con ella”?

Uno de los aspectos que hacen de “El Cosmonauta” una experiencia piloto es precisamente éste: cómo conjugar “industrialidad” y licencias libres. El software libre (y el privativo, con la noción de “freemium”) lleva muchos años utilizando con éxito el concepto de “valor añadido” (el servicio técnico y las extensiones en las distribuciones de Linux, por ejemplo): pudiéndose copiar sin esfuerzo el programa, hemos de ofrecer incentivos para que la gente pague, no negar que se ha producido un cambio en la percepción de la gente. Si no quieren pagar por el contenido no pagarán, por mucho DRM que implementes. En música (desde la llegada del MP3) y cine (desde la aparición de códecs que permiten un buen equilibrio entre la calidad y el peso del archivo) es ahora cuando toca afrontar esta realidad. Nosotros lo hacemos de dos maneras, a través del “valor añadido”, por un lado, y por otro, ofreciendo contenidos exclusivos a quienes adquieran la película pagando.

¿Es El Cosmonauta el futuro o quizás una luz entre la oscuridad en la que, tal y como se grita a los cuatro vientos, se encuentra el cine español?

No lo sabemos. Suponemos que eso el tiempo lo dirá: si el proyecto sale bien, probablemente suponga un antes y después a la hora de hacer cine en España; pero si el proyecto sale mal, nos acordaremos de él cuatro. Lo que nadie puede negar es que se está viendo la necesidad de un cambio, de algún giro que cambie la situación de la industria (o la NO industria, mejor dicho) del cine español.

¿Realmente está tan mal el cine como nos quieren vender?

No, no y mil veces no. Creemos que está mejor que nunca. Hay nuevas y emocionantes posibilidades de producción a precios irrisorios, y sobre todo, enormes e ilimitadas posibilidades de distribución. La mitad de una película es su contacto con el público y ahora tenemos la preciosa oportunidad de comunicarnos con toda esa gente, de preguntarles, de escucharles y de hacer la película que nosotros y ellos quieren ver. Lo que está mal es el sistema. Es un sistema en decadencia que no va a tardar en colapsarse. Por suerte, nosotros ya hemos cambiado el chip y estamos en el proceso de inventar nuevas formas. La implosión nos pillará lejos.

Sois autores y, al contrario que muchos otros actualmente, no os quejais de las descargas en Internet y las pérdidas que eso produce, sino que aprovechais justamente eso para sacar vuestro proyecto adelante. ¿Cómo pueden existir dos mundos tan diferentes en un mismo campo, el de la cultura?

El cambio que, desde el cine, estamos viviendo ahora con Internet es bastante grande. La relación precio-valor de los contenidos audiovisuales está cambiando. Copiar y compartirlos es cada vez más fácil y económico. Los espectadores están cada vez más acostumbrados a no depender de los monopolios de exhibición y distribución de las empresas audiovisuales, y menos dispuestos a respetar licencias rígidas de derechos reservados (especialmente porque no están robando nada a nadie). Son ellos quienes deciden finalmente cuándo, cómo y dónde consumir. Llevamos alrededor de un siglo concibiendo y respetando la propiedad intelectual tal como la entiende la SGAE; es difícil cambiar el chip, pero no imposible. Te sorprenderías, existen muchas personas dentro de la industria que tienen los ojos y los oídos bien abiertos.

Habéis recibido el apoyo de un sinfín de personalidades, desde auténticos cosmonautas rusos al fotógrafo Joan Fontcuberta, pero ¿ha contactado con vosotros algún director o productor de cine más comercial?

No, hasta el momento no han contactado directamente. Pero sí que contamos, por ejemplo, con el apoyo incondicional de Nacho Vigalondo (quien presentó un concierto que organizamos en junio en la Sala Heineken de Madrid) o con el guionista y escritor Lorenzo Silva. Además, hemos contado el proyecto a Elías Querejeta, que no se asustó tanto como creíamos que lo haría.

Ya para terminar, ¿cuándo podremos disfrutar de El Cosmonauta?

Esto depende de varios factores. Si todos nuestros planes de financiación sale bien, podríamos estar rodando a finales de este nuevo año. Necesitamos un mes de rodaje mas dos semanas con equipo mínimo. Después, serán necesarios unos cuatro o cinco meses de posproducción. Por tanto, si todo sale bien, dentro de un año estará en Internet para todos. Si todo sale muy bien, estará antes.

0;padding0110
Categorias
Cine / Fotografía, Diseño / Multimedia, Internet, Letras
Tags
Bruno Teixidor, Carola Rodríguez, cine, El Cosmonauta, Nicolás Alcalá, película, revolución, Riot Cinema
Comentarios RSS
Comentarios RSS
Trackback
Trackback

« Alternativo y comercial, todo es por vergüenza Visto en… 20minutos.es (09-02-10) – El sexto sentido racista »

Leave a Reply

Clic para cancelar respuesta.

El autor


Héctor Juanatey Ferreiro // Periodista
hectorxjf [arroba] gmail.com

En Twitter

Follow @hectorjuanatey

Categorías

  • Cápsulas
  • Cine / Fotografía
  • Diseño / Multimedia
  • En Público
  • Internet
  • Letras
  • Música
  • Periodismo
  • Política

Mi blog en Público

  • Malo Será

Enlaces de interés

  • Dale que te pego
  • Daniel del Pino
  • Guerra Eterna
  • Henrique Mariño
  • Hernán Zin
  • Ignacio Escolar
  • La mesa de luz
  • Manuel Jabois
  • Mi mesa cojea
  • Olga Rodríguez
  • Ramón Lobo
  • Rosa María Artal
  • Trabajar cansa

Suscríbete

Introduce tu correo:

Archivos

Buscar



rss Comentarios RSS valid xhtml 1.1 design by jide powered by Wordpress get firefox